sábado, 9 de febrero de 2013

Gobierno de Mediocres


Ya llevamos muchos años, en el que la mediocridad en cualquier ámbito de la vida, nos ha envuelto de tal manera, que sin percataremos ha copado todo lo que nos rodea.

En un tiempo, la sociedad entendió que la posibilidad de que cualquiera llegase a un alto cargo, ya fuese en el sector público, como privado era muy positivo, dado que democratizaba una sociedad abida de una democracia que hace muchos años nos arrebataron.

Esta democratización mal entendida ha supuesto que, como decía el sabio, muchos sobrepasasen con creces su máximo nivel de incompetencia, y además para mantener su estatus hiciesen lo indecible. Claro, nunca hubiesen pensado que gente tan gris pudiese llegar a tener tanto poder, de influencia, de gobierno, de gestión, económico...

Así, con estos mediocres, ocupando puestos de responsabilidad en las empresas, gobiernos, partidos políticos, medios de comunicación, sindicatos, credos, ... han hecho todo tipo de tretas para que la gente brillante, la gente con iniciativa, con voluntad de aportar su talento para mejorar la sociedad.

Años más tarde, con una crisis económica gestada por todos estos mediocres, vemos atónitos, como la mediocridad lucha para seguir con esta dictadura de gente que utiliza las leyes, la política, los poderes económicos... para aguantar su posición.

Alguien en su sano juicio puede dar crédito que con todo lo que ya se sabe sobre la trama Gürtel, el único condenado sea el juez que lo intentó esclarecer.

Alguien en su sano juicio puede estar quieto, cuando dos derechos fundamentales de nuestra constitución son cada día más utópicos. Me estoy refiriendo al derecho al trabajo y a una vivienda digna.

Quién no cree de locos, políticas para salvar a bancos que indemnizan de manera escandalosa a quienes les han hundido, mientras recortamos la sanidad pública, la educación pública y dejamos la ley de la dependencia como un espejismo social.

Este gobierno social de mediocres, con medios de comunicación que parece que tienen como cometido el dormir el espíritu crítico social es el que nos ha traído a una situación de fractura social, de pobreza como pueblo, y lo que es más duro al desprestigio como estado, representado por alguien marcado por la corrupción. Alguien que declara que cobrando 200.000 € al año ( no nos aclara si es cierto lo de los sobres) esta perdiendo mucho dinero con lo que ganaría como registrador de la propiedad, al tiempo que atropella rentas básicas, servicios de urgencias, privatiza hospitales, apuesta por educaciones segregadoras, ...

Pues bien, la democracia es el gobierno de el pueblo, y cuando en una semana hay más de un millón de firmas pidiendo dimisiones y aquí no pasa nada es que nuestra democracia esta enferma. Todo el mundo tenemos derecho a llegar a donde nos propongamos siempre de manera legal y justa. Pero todos tenemos derecho a que nuestros ciudadanos brillantes aporten a nuestra sociedad su capacidad, conocimiento, experiencia, ... Y no tengan que emigrar buscándose su provenir fuera y descapitalizando nuestra sociedad.

Tenemos la obligación de aparcar la mediocridad, y trabajar solidariamente para crecer como sociedad, asegurando lo que dice nuestra constitución, asegurándonos de que en este país también se puede conjugar el verbo dimitir. Asegurándonos una sociedad con sanidad, con educación y sobre todo con compromiso hacia todos y cada uno de los integrantes de la misma.